Plagas de finales de verano en plantas: cómo tratarlas | Prot-eco
Con el calor acumulado de agosto y septiembre, muchas plantas de jardín, huerto urbano e interior sufren un repunte de plagas justo antes de que llegue el otoño. Es la última oportunidad del año para tratarlas a fondo antes de que las temperaturas bajen y las plantas entren en reposo.
Araña roja: la plaga silenciosa del verano
La araña roja (Tetranychus urticae) prolifera con el calor seco y es fácil pasarla por alto hasta que aparecen las hojas moteadas o con telarañas finas en el envés. Revisa el envés de las hojas cada semana durante las olas de calor: cuanto antes se detecta, más fácil es controlarla sin dañar la planta.
Mosca blanca y cochinilla: cómo identificarlas a tiempo
La mosca blanca forma nubes de insectos diminutos que salen volando al mover la planta, mientras que la cochinilla algodonosa se reconoce por sus masas blancas y pegajosas en tallos y uniones de hojas. Ambas debilitan la planta y favorecen la aparición de negrilla (un hongo negro) si no se tratan a tiempo.
Tratamiento ecológico paso a paso
Para las tres plagas, un tratamiento con aceite de neem (como Bio-neem de Prot-eco) rompe el ciclo reproductivo del insecto sin dejar residuos, aplicado cada 7-10 días. Contra cochinilla y pulgón asociado, el jabón potásico (Mobet de Prot-eco) es un buen complemento porque actúa por contacto. Trata siempre a primera hora de la mañana o al atardecer, nunca en pleno sol, para evitar quemar las hojas.
Prepara tus plantas para el cambio de estación
Aprovecha para retirar hojas muy dañadas, airear la tierra y reducir el riego progresivamente a medida que bajen las temperaturas. Una planta que entra sana al otoño resiste mucho mejor el frío y las enfermedades fúngicas típicas de la humedad otoñal.